La calidad no se controla, se fabrica

En Fridela, elaboramos artesanalmente productos congelados IQF. Sus procesos están orientados a obtener un producto seguro desde el punto de vista alimentario y de elevada calidad, poniendo todos los medios necesarios para su consecución.
Estos sellos, más allá de un requisito técnico, certifican que:
Las materias primas son de primera calidad, en su estado más natural y sometidas a un riguroso proceso de selección.
El proceso de elaboración respeta o imita los procesos naturales, sin forzarlos o acelerarlos con procedimientos o elementos físicos o químicos.
Está restringido el uso de aditivos, que, aun estando legalmente autorizados, simulan la materia prima natural, alterando su color, textura, olor o sabor.

La calidad, desde el principio

Mi abuela Carmen, hacia sus croquetas con leche fresca y productos de las vaquerías y huertas tudelanas. Vivir en una zona tan privilegiada por la calidad de sus productos, como es la Ribera de Navarra, supone un valor añadido fundamental. Por eso, desde Fridela, apostamos por los productores locales, la sostenibilidad y el desarrollo local. Y  es que además, nos encanta trabajar con pequeños productores que cuidan, miman y ofrecen la misma dedicación a sus productos que nosotros. Porque en Fridela creemos y así lo demostramos cada día, que un proyecto familiar como el nuestro, puede tener gran capacidad productiva sin perder los valores y principios originales.